Public Eye Awards 2005
volver Versión imprimable Trasmitir esta página


El Foro Económico Mundial  (12.10.04)
El Foro Económico Mundial

El Foro Económico Mundial (World Economic Forum-WEF) es una institución privada con sede en Ginebra, fundada en el año 1971 por el profesor Klaus Schwab. Desde 1977 el WEF es una fundación sostenida por sus miembros, presidida por Klaus Schwab. Sus miembros son las mayores 1000 empresas privadas del mundo. Condición para ser miembro es una cifra anual de ventas de como mínimo un billón de dólares. La cuota anual como miembro para las empresas es de alrededor de 15'000 dólares. Una de las calificaciones necesarias es además el liderazgo en industrias del futuro.

El encuentro anual en Davos

La más importante de las reuniones organizadas por el WEF, el encuentro anual, tiene siempre lugar en Davos. Es el mayor encuentro de elites llevado a cabo en forma privada en el mundo. Al mismo tiempo, el WEF organiza una serie de encuentros regionales, por ejemplo en los Estados Unidos, en la India, o uno europeo en Salzburgo. Klaus Schwab se ha puesto como objetivo conectar a los creadores de opinión y tomadores de decisiones más influyentes a nivel mundial con el fin de discutir en la plataforma del WEF, cuestiones concernientes a la política mundial y sobre todo a la política económica, y lograr un consenso acerca del futuro desarrollo político. De este modo el WEF juega un rol de liderazgo como productor de ideologías, y tuvo parte decisiva en la imposición de la agenda neoliberal durante el último decenio. Los catalizadores de este proceso son sobre todo los miembros del WEF. Quien paga quiere tambien dar el tono, por eso no sorprende, sobre todo en el WEF, que sobre todo se sirva a los intereses económicos. Por mejor que suene, aquí no logra engañar la promesa del WEF acerca de sus intenciones de mejorar la situación mundial (“committed to improving the state of the world”). En el pasado los encuentros organizados por el WEF han posibilitado, por ejemplo, el lanzamiento de la Ronda de Uruguay del GATT (El Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio), un precursor de la Organización Mundial de Comercio (WTO), así como también las conversaciones previas en vista a la fundación de la TLCAN (Tratado de Libre Comercio de América del Norte). Estos son hitos en el proceso de liberalización, que continuamente facilitan a las empresas transnacionales el acceso a mercados, a menudo a costo del medio ambiente y desconsiderando las necesidades económicas de los países más pobres.

Los invitados en Davos

Además de alrededor de mil jefes de firmas representando a los miembros del foro, también son invitados al encuentro de Davos un número de políticos de alto rango, ecónomos de renombre, consorcios de comunicación respetados y sólo algunos pocos representantes de la sociedad civil (sindicatos, NGOs). La elite global se compone casi exclusivamente de hombres privilegiados; el porcentaje de mujeres en el Foro de Davos es menor al diez por ciento. De esta forma el WEF es un gremio desequilibrado, y está lejos de hacer partícipes de la discusión sobre temas globales a todos los grupos sociales. La invitación es “ad personam”, y no se renueva automáticamente cada año. Esta forma de invitación refuerza el carácter exclusivo y da a los invitados la buena sensación de pertenecer al cículo de los líderes globales. Los invitados son entre otras cosas miembros de diferentes clubes, los cuales llevaron al nacimiento del WEF : por ejemplo el club de los “Global Leaders of Tomorrow” (Líderes Globales del Mañana), los “World Media Leaders” (Líderes Mundiales de los Medios de Comunicación), o el club de los “Industry Governors” (Capitanes de la Industria). La estructura de club y el marco informal de los encuentros en el foro son las condiciones ideales para crear estructuras de lealtad entre economía, estado y actores claves de la sociedad civil. Quienes se encuentran atados a tales estructuras se ayudan mutuamente y son reservados con sus críticas.

Temas del WEF

En los primeros años después de su creación, las teorías de «management» estaban al centro de los debates del WEF. La apertura hacia la política económica mundial, respectivamente hacia cuestiones concernientes a la sociedad, acaeció a fines de los años '70. A la mitad de los años '90 el círculo de las tematicas ha estado ulteriormente ampliado, tanto así que desde entonces los nuevos desarrollos y los nuevos descubrimientos de la técnica y de la investigación también estan a la orden del día en Davos. Según Klaus Schwab el WEF debe tratar de individuar con anticipación las tendencias en los sectores citados, para hacer de eso un motivo de discusión al interior de las «élites globales» y ejercer de plataforma para encontrar un consenso sobre los temas mismos. En práctica el WEF como «catalizador del progreso» y promotor (no desinteresado) de las nuevas tendencias.

Klaus Schwab se dió cuenta temprano de la creciente resistencia hacia la globalización económica unilateral, de la cual el WEF ha sido uno de los más asiduos promotores. Por este motivo a partir de fines de los años '90 el decide de agregar unos temas críticos en la agenda del WEF y, a través de algunos «slogans» trata de desviar la opinión pública sobre los verdaderos intereses y objetivos persiguidos. Por ejemplo, el lema de la cumbre de Davos del 1999 ha sido «Responsible Globality: Managing the impact of Globalization» – Globalización con responsabilidad: gestión y control de los efectos de la globalización. Este es evidentemente un tentativo de controlar la crítica y neutralizar la protesta contra su Institución y sus miembros. También la creación del «Open Forum», que tuvo lugar por primera vez en el 2003 paralelamente al encuentro anual del WEF, en el cual estaban representadas algunas ONGs de la sociedad civil, es una consecuencia de esta estrategia.
«Colaboración por seguridad y prosperidad» es el titulo del encuentro anual del 2004. Esto sobrentiende que el WEF es la plataforma ideal para dialogar y colaborar. Sin embargo el WEF, cual Institución formada y sostenida por grandes empresas, no podrá nunca ser un foro neutral, en el cual las necesidades de los diferentes grupos de la sociedad gozen de la misma consideración. Lo confirma también un estudio independiente realizado por la Universidad de Zürich con el apoyo de la fundación «In the Spirit of Davos». El lema «asociación y colaboración» se puede ver como sinónimo de «Colaboración público-privado», que en estos años está promovido con fuerza por la economía. En realidad detrás de estos «titulos» se esconden las privatizaciones de los servicios publicos, que sobre todo en el caso de los bienes colectivos (como el agua) tienen consecuencias muy negativas. Gracias al concepto de «Asociación público-privado» los operadores de la economía privada logran evitar las críticas y las demandas de mayor regulamentación de las actividades de las empresas multinacionales, presentandose además como «ciudadanos modelo» y socios ideales de los gobiernos estatales para encontrar soluciones a los problemas globales.

Retrospectiva sobre los ultimos encuentros:

El encuentro anual de 2002 no tuvo lugar como habitualmente en Davos, sino en Nueva York. Según propios comentarios, el WEF quizo, con este translado de sede, expresar un signo de solidaridad. Pero también conflictos políticos en Suiza precedieron a este cambio (temporario) de sede. Hasta Noviembre de 2001 las autoridades suizas no estuvieron en condiciones de comprometerse a garantizar la seguridad de los participantes del WEF. Por razones de actualidad, en el encuentro anual de Nueva York se discutieron, bajo la devisa «Liderazgo en tiempos difíciles» («Leadership in fagile times» ), entre otros temas : libertad y seguridad para todos, diálogo de culturas, pobreza como causa de terrorismo, lucha contra la pobreza, como así también el desarrollo económico sustentable. Esta selección de temas no debe engañar acerca del hecho que el WEF es y continúa siendo un gremio elitista, dominado y financiado por la economía, el cual a causa de su constitución desequilibrada, no está en condiciones de combatir los desafíos globales. Con la elección de temas de los cuales se ocupan desde hace años las NGOs, el WEF y sus miembros pretenden presentarse como solucionadores de problemas. El hecho es que, sin embargo, los consorcios transnacionales comparten responsabilidad por las catástrofes globales, o al menos se aprovechan de ellas.

«Crear confianza» fue la devisa bajo la cual se desarrolla el encuentro anual del WEF de 2003. Falsificación de balances y comportamiento fraudulento en la dirección de los consorcios han llevado a socavar la credibilidad de la economía durante los años pasados. Se trata aquí de reparar esto: los miembros del WEF sabrán utilizar al WEF como plataforma de relaciones públicas para lograrlo. Hablaron mucho y fuerte de temas como « Comercio y Pobreza », se presentaron como la vanguardia en lo referente a empresariado compremetido. Sin embargo, faltan promesas comprometidas con el cambio de una práctica de negocios que a menudo desprecia a los derechos humanos y al medio ambiente.

En los comienzos del WEF se trataba aún de la política económica mundial o del cuestionamiento sobre asuntos sociales. En el centro estaban las teorías de management. La apertura hacia temas de política global tuvo lugar a mediados de los años setenta. Desde mediados de los años noventa, el círculo temático se ha ampliado, y también han tenido acceso a la agenda del WEF asuntos como nuevos logros en la técnica y la investigación. Así el WEF se ha convertido en un trendsetter.




Mas sobre este tema